Cómo encontrar a una persona por su nombre (y apellido) en Estados Unidos
Con solo un nombre se obtiene una lista de personas; con un dato más (ciudad, edad aproximada, segundo nombre o un pariente) esa lista se reduce a una sola persona que los registros de Estados Unidos pueden confirmar. Escriba “Juan García” en cualquier buscador y verá un muro de desconocidos, porque miles de personas comparten ese nombre exacto. La habilidad no está en buscar el nombre con más fuerza, sino en convertir un nombre completo en la persona correcta añadiendo uno o dos datos. Esta guía explica qué puede y qué no puede decirle un nombre por sí solo, por qué los nombres comunes producen tantas coincidencias, cómo tratan los registros de EE. UU. los dos apellidos hispanos y qué pistas convierten una multitud de parecidos en una sola persona confirmada. Solo cubre personas que están en Estados Unidos o sus territorios.
¿Se puede encontrar a una persona solo con su nombre?
Para encontrar a alguien por su nombre, combine el nombre completo con al menos un dato más (una edad aproximada, una ciudad o estado, una inicial del segundo nombre o un pariente conocido), porque un nombre por sí solo apunta a todos los que lo comparten, no a una persona. Cada dato añadido reduce el grupo de cientos de tocayos a unos pocos, y luego a uno. Un primer nombre solo no basta para ninguna búsqueda legal; si es todo lo que tiene, nuestra guía sobre buscar a alguien solo con el primer nombre (en inglés) explica qué puede y qué no puede dar. Como empresa de investigación de registros públicos, reducir un nombre completo a una persona es lo que hacemos: tomamos el nombre y lo que usted ya sabe y lo cruzamos con registros públicos y bases de datos comerciales de acceso restringido hasta llegar a una persona confirmada. Solo investigamos a personas en Estados Unidos. Con un propósito legítimo, la primera respuesta llega normalmente en menos de 24 horas.
Ver: Cómo encontrar a una persona por su nombre y apellido en EE. UU.
¿Por qué un nombre solo no basta?
Las matemáticas de los nombres compartidos son todo el problema.
Un nombre solo no basta porque define un grupo de personas, no a una persona: el buscador le muestra a todos los que lo llevan y no tiene forma de saber a cuál se refiere usted. Cuando busca un nombre y nada más, no está preguntando “¿dónde está esta persona?”, sino “muéstrenme a todos los que han llevado este nombre”. Para un nombre como John Smith el grupo es enorme, y se puede medir por el lado del apellido: la Oficina del Censo contó 2,442,977 personas con el apellido Smith en su archivo de apellidos de 2010. Ese archivo solo recoge apellidos, así que no dice cuántas de ellas se llaman John, pero ningún nombre de pila es lo bastante común como para ser raro frente a una base de ese tamaño. Incluso una combinación moderadamente común de nombre y apellido devuelve con frecuencia varios cientos de personas distintas repartidas por el país. El buscador no le está fallando: simplemente no puede saber a cuál se refiere usted.
Por eso “solo tengo el nombre” parece un callejón sin salida cuando en realidad es una línea de salida. El nombre ya cumplió su función: definió el grupo dentro del cual se busca. Todo lo que sigue es un proceso de eliminación: descartar a los que tienen la edad equivocada, viven en el lugar equivocado o no tienen relación con las personas y los datos que usted ya asocia con quien busca. La habilidad no está en la casilla de búsqueda, sino en saber qué dato adicional reduce el grupo más rápido. Si el grupo no se reduce con lo que tiene, envíenos el nombre y los datos que ya conoce y haremos la eliminación desde nuestro lado.
También conviene ser honesto sobre lo que un nombre no puede hacer por sí solo. Un nombre no le dará de forma confiable una dirección actual, un teléfono ni una identidad confirmada, a menos que sea realmente raro. Dos personas con el mismo nombre pueden vivir en la misma ciudad, haber nacido el mismo año e incluso ser parientes, y así es exactamente como se termina contactando, notificando o pagando a la persona equivocada. Confirmar que tiene a la persona correcta importa tanto como encontrar una coincidencia, y esa confirmación siempre viene de datos que la corroboran, nunca del nombre por sí solo.
¿Cuántas personas comparten ese nombre?
Puede consultar la cifra antes de buscar nada.
Puede medir cuántas personas llevan un apellido en Estados Unidos con el archivo de apellidos del Censo de 2010, gratuito y descargable. Casi todos los consejos sobre nombres comunes se quedan en “depende”. No tiene por qué ser así. La Oficina del Censo de EE. UU. publica un archivo llamado Frequently Occurring Surnames from the 2010 Census (apellidos frecuentes del Censo de 2010), que tabula todos los apellidos que aparecieron 100 veces o más en las respuestas del censo, 162,253 apellidos en total, con la cifra nacional de cada uno. Es gratuito, se descarga como hoja de cálculo y casi nadie que escribe sobre búsquedas por nombre lo menciona.
La parte alta de esa lista explica todo el problema de un vistazo. Smith lo llevan 2,442,977 personas, Johnson 1,932,812, Williams 1,625,252, Brown 1,437,026, Jones 1,425,470, Garcia 1,166,120, Miller 1,161,437, Davis 1,116,357, Rodriguez 1,094,924 y Martinez 1,060,159. Diez apellidos, más de catorce millones de personas. Combine cualquiera con un nombre de pila corriente y la aritmética es brutal: un nombre que lleva el dos por ciento de los hombres estadounidenses, unido a un apellido que llevan 2.4 millones de personas, todavía le deja decenas de miles de candidatos antes de haber hecho nada.
Haga la misma cuenta con el nombre que usted tiene y una angustia vaga se convierte en un plan. Un apellido cerca de la cima de ese archivo significa que necesitará dos o tres datos que lo corroboren antes de confiar en una coincidencia, y conviene prever ese esfuerzo en lugar de sorprenderse a la tercera hora. Un apellido de la cola, que aparece unos cientos de veces en todo el país y no unos millones, significa que muy probablemente un solo dato bastará, y un apellido que ni siquiera está en el archivo apareció menos de cien veces en todo el país, lo que casi lo convierte en un identificador por sí solo. Saber en cuál de esas tres situaciones está, antes de la primera búsqueda, es lo más barato que puede hacer.
Dos advertencias sobre la cifra, porque un número mal usado es peor que ningún número. Los conteos de apellidos son personas, no hogares, y son una foto de 2010, no un censo en vivo: léalos como un orden de magnitud y no como un conteo exacto. Y el archivo solo recoge apellidos: no dice cómo se reparte esa población por nombre de pila, y por eso un nombre de pila poco común con un apellido común suele ser mucho más fácil de lo que sugiere la cifra del apellido.
Lo que la cifra nacional no recoge es el lugar. En nuestra propia experiencia de casos, el mismo nombre se comporta de forma muy distinta según dónde vive la persona: un John Smith que vive o vivió en Los Ángeles, Nueva York o Chicago es casi imposible de distinguir solo por el nombre, mientras que un John Smith en un pueblo de unos cientos de habitantes suele resolverse, porque los registros locales solo tienen a uno. El dato que más cambia el panorama es una fecha de nacimiento o un número de Seguro Social: junto con el nombre completo, casi siempre resuelve qué persona es cuál, siempre que esa persona tenga un historial establecido de residencia en Estados Unidos. Esa diferencia entre un nombre concurrido y uno raro es también la razón por la que solo aceptamos una solicitud con nombre únicamente cuando el nombre es lo bastante raro como para apuntar a una sola persona.
Dos apellidos en Estados Unidos: cómo guardan los registros los nombres hispanos
Un detalle que decide muchas búsquedas.
Una persona con dos apellidos puede aparecer en los registros de EE. UU. de varias formas, así que hay que buscar cada variante por separado. Cada oficina, empresa o empleado puede anotar los apellidos a su manera. “José Luis Hernández Ortiz” podría figurar como Hernández, como Ortiz, como Hernández-Ortiz o con los dos apellidos juntos en una sola palabra, y a veces el apellido paterno queda leído como si fuera un segundo nombre (“José Luis H. Ortiz”). Una mujer casada puede figurar con su apellido de soltera, con el del esposo o con ambos, a veces unidos por “de”.
La regla práctica es la misma que usamos para cualquier variación de un nombre:
Busque cada combinación
Los dos apellidos juntos, solo el paterno, solo el materno y los dos con guion. En los índices de las cortes y del condado, pruebe también la forma invertida que usan esos registros: apellido, coma, nombre.
Pruebe con y sin acentos, y la ñ como n
Escriba Núñez y también Nunez; Peña y también Pena. Un solo carácter distinto puede ocultar el registro que busca.
No olvide las partículas
Los apellidos con “de”, “del” o “de la” (De la Cruz, Del Río) pueden aparecer con la partícula, sin ella o pegada al apellido. Pruebe las tres.
Cuando nos envíe una solicitud, incluya todos los apellidos que conozca, el apellido de soltera si lo hay y cualquier segundo nombre. Para nosotros, esos datos no son un detalle menor: a menudo son precisamente el ancla que separa a la persona correcta de sus tocayos.
Lo que un nombre puede dar y lo que no
Ajuste sus expectativas antes de empezar a buscar.
| Si tiene | Lo que el nombre solo le da | Lo que hace falta para confirmar |
|---|---|---|
| Un nombre raro o poco común | A menudo una pista fuerte, casi única, en la primera página de resultados. | Un dato que lo corrobore (ciudad, edad o empleo) para descartar una coincidencia. |
| Un nombre y apellido comunes | Cientos de coincidencias parecidas y ninguna forma de ordenarlas. | Al menos un dato que las distinga, idealmente dos, para reducir el grupo. |
| Un nombre muy común (por ejemplo, John Smith) | Decenas de miles de registros; por sí solo es ruido. | Varios datos combinados antes de confiar en cualquier coincidencia. |
| Un nombre más nuestra investigaciónMejor | El nombre se convierte en la clave de búsqueda, no en la respuesta. | Los registros públicos y las bases de acceso restringido cruzan el resto hasta que una persona queda confirmada. |
El patrón de la columna derecha es la lección de toda esta página: cuanto más raro el nombre, menos hay que añadir; cuanto más común, más vale un solo dato adicional. Si quiere ver cómo se comporta cada vía gratuita antes de gastar nada, nuestra guía de formas gratuitas de encontrar a alguien (en inglés) repasa los directorios públicos, los trucos de búsqueda y las redes sociales en el orden que menos tiempo le hace perder.
¿Qué dato extra reduce más la búsqueda?
Probablemente ya sabe más de lo que cree.
Dónde vive
La geografía es el filtro más poderoso. “John Smith en Toledo, Ohio” es un problema totalmente distinto de “John Smith”. Incluso un estado, o una ciudad donde lo conoció hace años, reduce el grupo nacional en varios órdenes de magnitud.
Más o menos qué edad tiene
Rara vez hace falta la fecha exacta. Un rango (“unos cuarenta y cinco años” o “se graduó hacia 2008”) permite ordenar los registros por año de nacimiento y quitar a los mucho mayores y mucho menores que comparten el nombre.
Un segundo nombre o una inicial
Un segundo nombre, o incluso una inicial, es un corte sorprendentemente fuerte. Separa al instante a James A. Carter de James R. Carter y suele aparecer en escrituras, expedientes judiciales y registros de votantes, justo donde más importa.
Un pariente conocido
Las personas se agrupan. El nombre de un padre, un hermano, un cónyuge o una expareja se vincula con la persona buscada a través de direcciones y hogares compartidos, y confirma a la persona correcta aunque su propia huella sea escasa.
Dónde trabaja o trabajó
Un empleador, una profesión o una licencia profesional (enfermera, electricista, agente inmobiliario) ancla un nombre a un conjunto de registros verificable y descarta a todos los de otros oficios que comparten el nombre.
Un usuario o un correo antiguo
Un correo, un usuario de redes o un apodo que usó durante años puede unir cuentas dispersas a una persona, y así conectar un nombre legal común con una identidad en línea única.
El dato que más reduce la búsqueda suele ser la ciudad o el estado; después, la edad aproximada y el segundo nombre o su inicial. Fíjese en que ninguno exige información privada o delicada. Son las cosas normales que uno recuerda de una persona: el pueblo donde la conoció, más o menos qué edad tenía, la empresa de su uniforme. Si no sabe su dirección ni su fecha de nacimiento, no es un problema: cualquiera de esos recuerdos sirve de filtro, y con dos o tres, incluso un nombre tan concurrido como John Smith se reduce a un hogar. Si el dato que le falta es el año de nacimiento, nuestra guía sobre cómo averiguar la fecha de nacimiento de una persona (en inglés) explica qué registros legales lo contienen.
¿Cómo evitar encontrar a la persona equivocada?
Cómo se forma la multitud y cómo se rompe.
La coincidencia segura y equivocada
Un sitio gratuito muestra un único resultado ordenado para un nombre común y usted supone que es su persona. Muchas veces es solo el tocayo con más presencia en internet.
Identidades fusionadas
Dos personas con el mismo nombre se mezclan en un solo perfil, con la dirección de una y el teléfono y los parientes de la otra.
Apodos y variantes
Pepe por José, Lupe por Guadalupe, Bob por Robert, un apellido de soltera (en inglés) frente al de casada: una búsqueda literal no ve los registros archivados con la otra forma.
El primer resultado, anticuado
La entrada más visible de un nombre puede tener años de atraso y mandarlo a una dirección que la persona dejó hace mucho.
Mismo nombre, mismo pueblo
Es más común de lo que se cree que dos tocayos vivan en la misma ciudad, y entonces la geografía sola no basta como filtro.
Padre e hijo
Un padre y un hijo con el mismo nombre y la misma dirección mezclan constantemente los registros de dos generaciones.
Para no dar con la persona equivocada, confirme siempre en lugar de suponer: dos fuentes independientes deben coincidir en la edad, la inicial y el lugar. Nosotros cruzamos el nombre y sus datos en registros públicos y bases de acceso restringido, conciliamos apodos y variantes, y descartamos a los tocayos antes de informar un resultado. Si el nombre puede ser un apodo o un apellido de soltera, díganoslo: ayuda. Robert archivado como Bob, o un apellido de soltera en registros viejos y uno de casada en los nuevos, son justo las variantes que una búsqueda literal no ve.
¿Dónde buscar gratis por nombre en EE. UU.?
Las categorías de registros públicos que responden a un nombre.
Por nombre se puede buscar gratis en los índices del registrador y del tasador del condado, en los portales de las cortes estatales, en las juntas estatales de licencias y, donde es público, en el registro de votantes. Ninguno identifica a su persona por sí solo, pero cada uno puede darle el segundo dato que le falta:
Registrador y tasador del condado
El índice del registrador (recorder) o del tasador (assessor), buscado por nombre del propietario, es gratuito y público en la mayoría de los condados y suele devolver una inicial del segundo nombre. El tasador guarda la lista de impuestos con el nombre y la dirección de los dueños de propiedades del condado.
Portales de las cortes estatales
Un portal judicial estatal, buscado por nombre de la parte, con frecuencia devuelve un año de nacimiento.
Juntas estatales de licencias
Una junta estatal de licencias profesionales devuelve una ciudad y el estado de la licencia de quienes ejercen oficios regulados.
Registro de votantes
Si la persona se inscribió para votar, el registro de votantes tiene la dirección con la que se inscribió. Las cortes de California lo incluyen, junto con el registrador y el tasador, en su guía Formas básicas de encontrar a alguien.
Si la persona pudo haber fallecido
Busque su nombre junto con la ciudad y la palabra “obituary” (esquela). Si encuentra una esquela, fíjese en los familiares que menciona: esos nombres son justo el tipo de dato que sirve para confirmar de quién se trata.
¿Cómo buscar un nombre en Google y Facebook correctamente?
Los pasos que funcionan antes de gastar nada.
En Google, ponga el nombre entre comillas, limite la búsqueda a un sitio con site: y pruebe la forma en que un registro guardaría el nombre; en Facebook, combine el nombre con una ciudad. Todo lo anterior es el mapa; esto es la primera hora. Siga estos pasos en orden y deténgase en cuanto uno le dé un segundo dato, porque el segundo dato lo es todo y el resto de la secuencia existe solo para conseguirlo.
1. Ponga el nombre entre comillas
Una búsqueda sin comillas trata las dos palabras como sugerencias y devuelve páginas que contienen cualquiera de ellas. Poner el nombre entre comillas rectas obliga a una coincidencia exacta de la frase, y esa es la diferencia entre millones de páginas que mencionan a un Miguel en algún lugar y el conjunto mucho menor que contiene esa cadena exacta. Google documenta las comillas como su operador de coincidencia exacta, y es la tecla que más cambia una búsqueda por nombre.
2. Busque en una plataforma a la vez con site:
El operador site: limita los resultados a un solo dominio: site:linkedin.com “Marisol Okafor” busca en los perfiles públicos de esa red a través del buscador y no del buscador interno de la red, que suele estar saturado. Vale la pena repetirlo en una red profesional, en una red social grande y en el dominio de un periódico local, porque cada uno muestra una parte distinta. Una regla de sintaxis importa: el operador no lleva espacio después de los dos puntos. site:linkedin.com funciona; site: linkedin.com no, y no avisa.
3. Busque el nombre como lo guardaría un registro
Los índices de registros casi nunca guardan un nombre como se dice. Los expedientes judiciales, las escrituras y los padrones de votantes lo guardan invertido y formal (Okafor, Marisol A), y una búsqueda de la forma hablada puede no encontrar la forma archivada. Busque la versión invertida, búsquela con una inicial de segundo nombre, y busque la forma formal de cualquier nombre que solo conozca en su forma corta. Son tres búsquedas más y con frecuencia sacan a la luz justo el documento que la primera pasada no vio. Con los nombres hispanos, añada aquí las variantes de apellidos descritas más arriba.
4. Lea el propio nombre en busca de filtros
Antes de buscar datos externos, aproveche el nombre que ya tiene. Un sufijo generacional (Jr., Sr., III) le dice que hay al menos un tocayo en la misma familia y que cualquier dirección que encuentre puede ser del otro. Una ortografía poco común es un regalo, porque elimina a todos los que usan la forma habitual. Y un apellido que se concentra en una región reduce la geografía antes de consultar un solo registro, el filtro más barato de todo el proceso.
5. Fabrique el segundo dato en lugar de recordarlo
Este es el paso que casi nadie escribe, y es la respuesta para quien de verdad solo tiene un nombre. No tiene que recordar un dato que distinga a la persona: puede extraerlo. Los registros del condado, las cortes estatales y las juntas de licencias descritos arriba le devuelven una inicial, un año de nacimiento o una ciudad. Ninguno identifica a su persona por sí solo, pero cualquiera produce el filtro que después aplica en todo lo demás. La inicial que no conocía hace una hora se convierte en lo que separa a dos hombres con el mismo nombre en el mismo pueblo durante el resto de la búsqueda.
Y en Facebook
Escriba el nombre completo en el buscador de Facebook y añada la ciudad o la escuela que conozca, o use en Google site:facebook.com con el nombre entre comillas. Tenga presente dónde se detiene esta vía: solo verá lo que cada persona decidió hacer público, y una foto de perfil o un nombre parecido no prueban identidad. Úsela para sacar un dato (una ciudad, un empleador, un pariente) que luego confirme en un registro.
¿Qué prueba realmente un resultado?
Una vista previa es una afirmación, no un registro.
Un resultado de un buscador prueba poco por sí solo: es una afirmación armada por un programa, y solo se convierte en un hallazgo cuando un registro con fuente conocida lo confirma. Tarde o temprano la búsqueda devuelve algo: una ficha ordenada con un nombre, un rango de edad, una ciudad y tres parientes. El instinto es tomarla como la respuesta. Es mejor entenderla como una afirmación sobre una persona, armada por un programa con fuentes que no le muestra, y la pregunta útil no es “¿es esta persona?”, sino “¿qué de esto puedo comprobar en otro lugar?”.
Aproveche la ficha en lugar de confiar en ella. El rango de edad, la inicial, los parientes y las ciudades anteriores son justo los datos corroborantes que pide toda esta página: tómelos y confírmelos en un registro que nombre su fuente, como un expediente judicial, una escritura o una licencia profesional. Una dirección que aparece en la vista previa de un agregador es una pista. La misma dirección en un expediente reciente con la misma inicial del segundo nombre es un hallazgo. Esa distinción es la diferencia entre contactar a la persona correcta y escribirle a un desconocido.
Algunas cosas deberían detenerle en seco. Un resultado sin edad y sin parientes no tiene nada que se pueda verificar y no vale la pena usarlo. Una lista de parientes con dos personas que no podrían estar emparentadas suele ser un registro fusionado (dos tocayos convertidos en un solo perfil), y entonces todos sus campos son sospechosos. Un sitio que pide el número de tarjeta antes de mostrar cualquier cosa le está diciendo que vende acceso, no información, y los índices públicos serios no funcionan así. Y una dirección sin fecha es ilegible, porque una dirección correcta de hace seis mudanzas es, en la práctica, una dirección equivocada.
Dos fuentes independientes que coinciden en la misma inicial, la misma edad aproximada y la misma localidad son el estándar práctico. Una sola fuente es una hipótesis. Cuando esos datos se contradicen, la lectura honesta casi siempre es que está viendo a dos personas distintas que comparten un nombre, y seguir adelante de todas formas es como se termina tocando la puerta equivocada.
De un nombre a una persona
Cómo reducimos un nombre concurrido hasta una persona.
Empiece con el nombre
Dénos el nombre tal como lo conoce, con cualquier apodo, apellido de soltera, segundo apellido u ortografía de la que no esté seguro.
Añada lo que recuerde a medias
Una ciudad, un rango de edad, un pariente, un empleador anterior: cualquiera se convierte en el filtro que reduce el grupo.
Cruzamos los registros
El nombre y sus datos se comparan con registros públicos y bases de acceso restringido, conciliando variantes y descartando tocayos.
Reducimos el grupo
Usted recibe lo que los registros respaldan sobre el candidato más sólido, con datos actuales, no una lista de posibles para revisar por su cuenta.
Para una solicitud legítima con un nombre y al menos un dato de apoyo, la primera respuesta llega normalmente en menos de 24 horas, y nuestra búsqueda cuesta desde $129. Cuantos más datos comparta desde el principio, antes se reduce un nombre común a un hogar.
¿Es legal buscar a alguien por su nombre?
Por qué el propósito permitido es parte del método, no un añadido.
Sí: buscar a alguien por su nombre es legal cuando el propósito es legítimo, y el acceso a ciertos datos personales está limitado por leyes federales como la DPPA. Encontrar a la persona correcta a partir de un nombre solo sirve si se hace legalmente. Los datos que confirman una identidad (direcciones, parientes, empleo) están regulados por normas que existen justamente porque un nombre puede asociarse con la persona equivocada. El acceso a ciertos registros personales está restringido por la ley federal, incluidas las protecciones de la Driver’s Privacy Protection Act (DPPA), que limita quién puede obtener información ligada a los registros de vehículos y por qué motivos. Trabajamos solo dentro de esos límites de propósito permitido.
Ese marco es una ventaja, no un obstáculo. Es lo que separa una localización legítima (reunir a una familia, notificar a un demandado, apoyar con datos el cobro legal de una deuda que llevan su abogado o la corte, devolver bienes no reclamados) de un mal uso. Somos una empresa de investigación de registros públicos que hace skip tracing profesional, y no apoyamos el acoso, la persecución ni ningún intento de exponer a alguien que tiene un motivo de protección para permanecer en privado; rechazamos esas solicitudes. El método también tiene límites, y los ponen los propios registros: lo que una fuente pública o de acceso restringido confirma es lo que podemos informar.
Hay otro límite que conviene tener claro. No somos una agencia de informes de consumidores y nada de lo que entregamos es un informe de consumidor. Por eso nuestros resultados no se pueden usar para decidir sobre empleo, vivienda o alquiler, crédito o seguros; esas decisiones exigen un informe de una agencia regulada por la Fair Credit Reporting Act (FCRA). Esta página es información general, no asesoría legal.
Quién empieza solo con un nombre
Un nombre al principio, la persona correcta al final.
Reencuentros familiares
Un amigo o pariente conocido por su nombre
Abogados con solo un nombre en el caso
Una parte nombrada en un asunto, nada más
Expedientes de deudas
El nombre de un deudor que hay que asociar a una persona
Notificar a una parte con nombre
Un demandado identificado por su nombre
Sucesiones y herederos
Un heredero o beneficiario con nombre
Alguien que le debe desde hace tiempo
Una persona que solo conocía por su nombre
Sea cual sea el motivo que le trajo aquí, el muro es el mismo: un nombre solo apunta a todas partes y a ninguna. Cuando se asocian los datos correctos y se confirma la coincidencia, el paso siguiente suele ser conseguir datos de contacto actuales, y ahí continúa nuestra guía para pasar de un nombre a una dirección actual (en inglés). Si busca a un familiar con quien perdió el contacto hace años, vea también cómo encontrar a un familiar perdido; y si quiere entender el método completo que usan los profesionales, cómo encontrar a una persona en Estados Unidos.
Nuestro compromiso
Reducimos un nombre hasta una persona, no le entregamos una lista impresa de tocayos para que la ordene usted. Localización de personas legal y con propósito permitido, que resuelve la confusión de los nombres comunes en lugar de aumentarla, para familias, abogados y empresas desde 2004. Nuestro trabajo está garantizado.
Preguntas frecuentes
¿Se puede encontrar a alguien solo con su nombre y apellido?
Se puede empezar solo con el nombre, pero un nombre por sí solo apunta a todos los que lo comparten, no a una persona. Para un nombre raro ese grupo puede ser mínimo; para uno común pueden ser decenas de miles. Añadir uno o dos datos, como una ciudad o una edad aproximada, es lo que reduce el nombre a una sola persona confirmada.
¿Por qué salen tantas personas con el mismo nombre?
Porque los nombres comunes los comparten muchísimas personas. La Oficina del Censo contó 2,442,977 residentes de EE. UU. con el apellido Smith en su archivo de apellidos de 2010, así que una búsqueda de John Smith solo por el nombre no puede saber a cuál se refiere usted. La solución no es buscar con más fuerza, sino añadir un dato que filtre el grupo.
¿Qué dato ayuda más?
La geografía suele ser el filtro más fuerte: una ciudad, o incluso solo un estado, reduce el grupo nacional en varios órdenes de magnitud. Después vienen la edad aproximada y el segundo nombre o su inicial. Una fecha de nacimiento o un número de Seguro Social, junto con el nombre completo, casi siempre resuelve de quién se trata.
¿Cómo busco a alguien que usa dos apellidos en EE. UU.?
Busque cada combinación por separado: los dos apellidos juntos, solo el paterno, solo el materno y los dos con guion, con y sin acentos, y con o sin partículas como de, del o de la. En los índices de cortes y condados, pruebe también la forma invertida: apellido, coma, nombre.
¿Se puede buscar a una persona por su número de Seguro Social?
El número de Seguro Social es uno de los datos que más ayudan: junto con el nombre completo, casi siempre resuelve qué persona es cuál, siempre que tenga un historial de residencia en Estados Unidos. Úselo solo si lo tiene de forma legítima y con un propósito permitido.
¿Qué hago si solo tengo el primer nombre?
Un primer nombre solo no basta para ninguna búsqueda legal. Intente recuperar un apellido o un dato del mundo real (una ciudad, un empleador, un pariente) antes de buscar. Si no hay forma de conseguirlo, ningún servicio legal puede convertir un primer nombre en una persona confirmada.
¿Es legal?
Sí, cuando el propósito es legítimo. Trabajamos como empresa de investigación de registros públicos bajo reglas de propósito permitido y leyes federales de privacidad, como la DPPA. No apoyamos el acoso ni la persecución, y rechazamos las solicitudes cuando alguien tiene un motivo de protección para permanecer en privado.
¿Cuánto tarda y cuánto cuesta?
Para una solicitud legítima con un nombre y al menos un dato de apoyo, la primera respuesta llega normalmente en menos de 24 horas. Cuantos más datos comparta, antes se resuelve un nombre común. El precio de partida figura en la sección “De un nombre a una persona” de esta página.
¿Tiene un nombre pero no a la persona correcta?
Envíenos el nombre y todo lo demás que recuerde, y reduciremos los tocayos hasta el que respaldan los registros, con una primera respuesta normalmente en menos de 24 horas. Le responderemos en español. El informe se entrega en inglés. Si tiene alguna pregunta, escríbanos desde la página de contacto.
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